domingo, 14 de noviembre de 2021

 


MADUREZ EMOCIONAL

¿Por qué algunas personas tienen una gran habilidad para elegir cómo y cuándo expresar sus emociones y otras se sienten en seguida superadas por ellas?

Hay un concepto psicológico que indica cuán bien nos enfrentamos a eventos inesperados y desagradables, aquellos que nos generan un malestar emocional. Se llama madurez emocional y a diferencia de lo que sucede con nuestra personalidad es algo que podemos desarrollar.

¿Qué es entonces la madurez emocional?

Quizá es más fácil comprenderlo mirando el polo opuesto, cuando vemos su ausencia.

Mientras que la madurez emocional está asociada a un nivel alto y apropiado de control y expresión emocional, la inmadurez emocional es una tendencia a expresar emociones sin restricción o de una manera desproporcionada a la situación

Las personas emocionalmente inmaduras carecen de ciertas habilidades emocionales y sociales y por eso tienen, con frecuencia, problemas para relacionarse con otros. Suelen ser muy reactivas con todo aquello que les genere malestar siendo presas de arrebatos de ira y de acalorados debates sobre quién tiene razón y quién está equivocado.

Es sabido por todos que no siempre controlamos como se desarrollan las cosas y sin embargo insisten en que la vida debe tratarlos de forma justa. Cuando esto no sucede, les resulta difícil vivir con la decepción y la frustración.

De alguna manera les cuesta superar el hecho de que la realidad es rara vez como la imaginan y que son ellos los que necesitan adaptarse al entorno y no al revés.

Por supuesto, a la mayoría de nosotros nos irrita darnos cuenta de que hicimos algo mal o que alguien nos señale que hicimos algo inapropiado. Pero nuestra madurez emocional nos permite manejar esas situaciones incómodas y adecuar nuestro comportamiento.

Las personas emocionalmente maduras se hacen responsables de sus acciones, ya tengan éstas un efecto positivo o negativo; no permiten que las emociones negativas dicten sus respuestas y reacciones: regulan sus emociones de forma eficaz; son capaces de hablar sobre un tema difícil; tienen la capacidad de detenerse y pensar antes de actuar; de establecer límites saludables y razonables y son conscientes de sus propias emociones y necesidades.

La madurez emocional implica cierto grado de flexibilidad mental para comprender las decepciones y los contratiempos que todos encontramos a lo largo de la vida. La forma en la que percibimos estos hechos afecta el impacto que tienen sobre nosotros. Si lo hacemos con una intensidad emocional alta, nos hará difícil tomarlos con calma y expresar nuestros sentimientos de una manera saludable menoscabando, de esta manera, nuestra sensación de felicidad y bienestar.

Lic. Silvia Dunayevich

https://www.psychologytoday.com/ar/psicologos/silvia-dunayevich-buenos-aires-ba/798289

https://www.facebook.com/LicSilviaDunayevich/


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