MADUREZ EMOCIONAL
¿Por qué algunas personas tienen una gran habilidad para elegir
cómo y cuándo expresar sus emociones y otras se sienten en seguida superadas
por ellas?
Hay un concepto psicológico que indica cuán bien nos enfrentamos
a eventos inesperados y desagradables, aquellos que nos generan un malestar
emocional. Se llama madurez emocional y a diferencia de lo que sucede
con nuestra personalidad es algo que podemos desarrollar.
¿Qué es entonces la madurez emocional?
Quizá es más fácil comprenderlo mirando el polo opuesto, cuando
vemos su ausencia.
Mientras que la madurez emocional está asociada a un
nivel alto y apropiado de control y expresión emocional, la inmadurez
emocional es una tendencia a expresar emociones sin restricción o de una
manera desproporcionada a la situación
Las personas emocionalmente inmaduras carecen de ciertas
habilidades emocionales y sociales y por eso tienen, con frecuencia, problemas
para relacionarse con otros. Suelen ser muy reactivas con todo aquello que les genere
malestar siendo presas de arrebatos de ira y de acalorados debates sobre quién
tiene razón y quién está equivocado.
Es sabido por todos que no siempre controlamos como se desarrollan
las cosas y sin embargo insisten en que la vida debe tratarlos de forma justa.
Cuando esto no sucede, les resulta difícil vivir con la decepción y la frustración.
De alguna manera les cuesta superar el hecho de que la
realidad es rara vez como la imaginan y que son ellos los que necesitan
adaptarse al entorno y no al revés.
Por supuesto, a la mayoría de nosotros nos irrita darnos
cuenta de que hicimos algo mal o que alguien nos señale que hicimos algo
inapropiado. Pero nuestra madurez emocional nos permite manejar esas situaciones
incómodas y adecuar nuestro comportamiento.
Las personas emocionalmente maduras se hacen responsables de
sus acciones, ya tengan éstas un efecto positivo o negativo; no permiten que
las emociones negativas dicten sus respuestas y reacciones: regulan sus
emociones de forma eficaz; son capaces de hablar sobre un tema difícil; tienen
la capacidad de detenerse y pensar antes de actuar; de establecer límites saludables
y razonables y son conscientes de sus propias emociones y necesidades.
La madurez emocional implica cierto grado de flexibilidad
mental para comprender las decepciones y los contratiempos que todos
encontramos a lo largo de la vida. La forma en la que percibimos estos hechos afecta
el impacto que tienen sobre nosotros. Si lo hacemos con una intensidad
emocional alta, nos hará difícil tomarlos con calma y expresar nuestros
sentimientos de una manera saludable menoscabando, de esta manera, nuestra
sensación de felicidad y bienestar.
Lic. Silvia Dunayevich
https://www.psychologytoday.com/ar/psicologos/silvia-dunayevich-buenos-aires-ba/798289
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