viernes, 17 de agosto de 2018

PERSEVERANCIA





PERSEVERANCIA:

“NO ES QUE YO SEA TAN INTELIGENTE, ES SOLO QUE ME QUEDO CON LOS PROBLEMAS MÁS TIEMPO.” - ALBERT EINSTEIN

¿Por qué algunas personas que parecen ser tan inteligentes y talentosas no logran tanto en su vida como otras que parecen serlo menos? El talento y la inteligencia son importantes, pero no lo suficiente si no perseveramos y toleramos la frustración y los desafíos. Sin el esfuerzo y la constancia son simplemente la promesa de lo que es posible pero no su garantía.

La perseverancia necesita tenacidad y fuerza de voluntad. Por lo general, cuando abandonamos las cosas, es porque estamos aburridos, no creemos que el esfuerzo valga la pena o no creemos que podamos hacerlo. Pero cuando tenemos perseverancia nos levantarnos más veces de las que nos caemos. Tampoco nos olvidemos que cuando hablamos de tener éxito, no nos referimos solamente al éxito profesional sino también al bienestar con la pareja, familia y amigos y a hacer el trabajo de enfrentar las dificultades, con coraje y optimismo.

Hay quienes piensan que nuestra inteligencia y talento son fijos y otros que se pueden desarrollar a través del trabajo, estrategias y ayuda de los demás. No que todos somos igualmente inteligentes, sino que todos podemos crecer. Si pertenecemos al primer grupo, las dificultades van a hacer que nos sintamos poco capaces y con poca confianza en nosotros mismos. Pero si pertenecemos al segundo vamos a sentir que las dificultades son parte del aprendizaje y las tomaremos con calma buscando nuevas estrategias que funcionen mejor. Todos los logros difíciles o de largo plazo requieren tener una mentalidad de crecimiento y perseverancia ya que los contratiempos son inevitables.

Tendemos a pensar los grandes objetivos en términos de una vida, pero el trabajo es día a día. En este nivel tan próximo es en el que vamos a encontrar la mayor resistencia, tanto interna como externa. Internamente cuando enfrentemos el aburrimiento,  el cansancio o el temor. Externamente debido a nuestra sociedad que tiende a glorificar el trabajo duro, pero en retrospectiva, cuando ya dio sus frutos, generándonos sentimientos ambivalentes hacia esa recompensa distante e incierta. Por eso para muchos de nosotros la perseverancia va a necesitar de un importante esfuerzo

¿Y podemos facilitarlo para nuestros hijos? Diría que sí, si durante su desarrollo elogiamos más su esfuerzo que su capacidad y si les brindamos el ejemplo de nuestra propia perseverancia para el logro de nuestros objetivos.

¿Pero hay algo negativo en ser perseverante? ¿Demasiada perseverancia puede convertirse en obstinación, por ejemplo? Creo que el problema no está en tener demasiado de algo valioso, sino en que teniendo una gran perseverancia se carezca de otros valores como pueden ser el juicio o el buen criterio. Entonces, perseguir algo cuando obviamente no hay posibilidad de que funcione, no es una cuestión de exceso de perseverancia sino más bien, de una pobreza de criterio.

Contacto: siduna@gmail.com
https://www.facebook.com/LicSilviaDunayevich/


No hay comentarios:

Publicar un comentario

  CUANDO LA VARA ESTÁ DEMASIADO ALTA ¿Es lo mismo esforzarnos por ser mejores que tratar de ser perfectos? Obviamente no. Es diferente l...