PERSEVERANCIA:
“NO ES QUE YO SEA TAN INTELIGENTE, ES SOLO QUE ME QUEDO CON LOS
PROBLEMAS MÁS TIEMPO.” - ALBERT EINSTEIN
¿Por qué
algunas personas que parecen ser tan inteligentes y talentosas no logran tanto
en su vida como otras que parecen serlo menos? El talento y la inteligencia son
importantes, pero no lo suficiente si no perseveramos y toleramos la
frustración y los desafíos. Sin el esfuerzo y la constancia son simplemente la
promesa de lo que es posible pero no su garantía.
La perseverancia necesita tenacidad y fuerza de voluntad. Por lo
general, cuando abandonamos las cosas, es porque estamos aburridos, no creemos
que el esfuerzo valga la pena o no creemos que podamos hacerlo. Pero cuando
tenemos perseverancia nos levantarnos más veces de las que nos caemos. Tampoco
nos olvidemos que cuando hablamos de tener éxito, no nos referimos solamente al
éxito profesional sino también al bienestar con la pareja, familia y amigos y a
hacer el trabajo de enfrentar las dificultades, con coraje y optimismo.
Hay quienes
piensan que nuestra inteligencia y talento son fijos y otros que se pueden
desarrollar a través del trabajo, estrategias y ayuda de los demás. No que todos somos igualmente inteligentes, sino que todos podemos
crecer. Si pertenecemos al primer grupo, las dificultades van a hacer que nos
sintamos poco capaces y con poca confianza en nosotros mismos. Pero si pertenecemos
al segundo vamos a sentir que las dificultades son parte del aprendizaje y las tomaremos
con calma buscando nuevas estrategias que funcionen mejor. Todos los logros
difíciles o de largo plazo requieren tener una mentalidad de crecimiento y perseverancia
ya que los contratiempos son inevitables.
Tendemos a
pensar los grandes objetivos en términos de una vida, pero el trabajo es día a
día. En este nivel tan próximo es en el que vamos a encontrar la mayor
resistencia, tanto interna como externa. Internamente cuando enfrentemos el
aburrimiento, el cansancio o el temor.
Externamente debido a nuestra sociedad que tiende a glorificar el trabajo duro,
pero en retrospectiva, cuando ya dio sus frutos, generándonos sentimientos
ambivalentes hacia esa recompensa distante e incierta. Por eso para muchos de
nosotros la perseverancia va a necesitar de un importante esfuerzo
¿Y podemos
facilitarlo para nuestros hijos? Diría que sí, si durante su desarrollo
elogiamos más su esfuerzo que su capacidad y si les brindamos el ejemplo de nuestra
propia perseverancia para el logro de nuestros objetivos.
¿Pero hay algo negativo en ser perseverante? ¿Demasiada perseverancia puede convertirse en obstinación, por ejemplo? Creo que el problema no está en tener demasiado de algo valioso, sino en que teniendo una gran perseverancia se carezca de otros valores como pueden ser el juicio o el buen criterio. Entonces, perseguir algo cuando obviamente no hay posibilidad de que funcione, no es una cuestión de exceso de perseverancia sino más bien, de una pobreza de criterio.
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