NO CREAS TODO LO QUE PENSÁS
El sesgo de confirmación es nuestra tendencia a creer
y prestar mayor atención a la evidencia que parece confirmar nuestras creencias
ya existentes y rechazar la información que arroja dudas sobre ellas. Esto, por
lo general, no es intencional y suele darse cuando el problema es muy
importante para nosotros. Todos lo padecemos. Es parte de ser humano.
Claro que somos capaces de pensar racionalmente, pero muchas
veces, nuestro pensamiento racional se contamina con nuestras emociones y
nuestros deseos. Cuando queremos que cierta idea sea cierta, terminamos
creyendo que es verdad. Estamos motivados por ilusiones y esto nos lleva a
dejar de buscar información cuando la evidencia reunida hasta el momento
confirma nuestros puntos de vista (o prejuicios).
El sesgo de confirmación aparece no solo en el
contexto de las relaciones, sino en muchas áreas de la vida que incluyen
negocios, política, deportes, religión y cualquier aspecto donde es posible tener
opiniones, es decir casi todo. Pero como todos tenemos ciertos patrones de
pensamiento suele resultarnos difícil detectarlo en nosotros mismos.
Nos encanta estar de acuerdo con las personas que
están de acuerdo con nosotros. Es por eso que nos conectamos fundamentalmente
con medios que expresan nuestras posiciones políticas, y nos relacionamos
principalmente con personas que tienen opiniones y gustos similares a los
nuestros.
El sesgo de confirmación afecta la manera en la que
buscamos información, cómo la interpretamos y cómo recordamos las cosas. Es,
por lo tanto, una parte inevitable en nuestra toma de decisiones. Cuando éstas
son importantes, acerca de nuestra salud, de nuestras finanzas o de nuestra
vida amorosa, es conveniente tratar de moderar los efectos del sesgo lo más posible
ya que puede influir sobre nuestro criterio.
Los especialistas en marketing aprovechan el sesgo de
confirmación para vender más, creando guiones publicitarios que sólo suministran
“evidencia” que respalda nuestras creencias.
El sesgo de confirmación es importante, entonces,
porque puede hacer que nos aferremos a creencias falsas o que otorguemos más
peso a la información que respalda nuestras creencias pese a que su veracidad
no esté confirmada. Esto
puede llevarnos a tomar decisiones arriesgadas y a pasar por alto señales de
advertencia e información importante.
Nota: Desde que empecé a escribir esta nota sobre el
sesgo de confirmación, lo veo por todas partes.
Contacto: siduna@gmail.com
https://www.facebook.com/LicSilviaDunayevich/

